Vengo de la casa de una amiga, me encanta ir a esa casa. Se respira un aire de familia feliz y eso me gusta. Es hija única y tiene un perrito. Yo también quiero. Le dije a mi mamá que me quiero ir de este colegio. Había pensado entrar al de Conejo pero después de lo que me dijeron, no. La chica de economía habló. Era de suponerse. Mejor es negar todo y decir que ella inventó todo lo que dije. Total, no la volverán a ver nunca más, creo.
Encontré hace cinco minutos mi diario, ese libro verde que usaba como diario. Me encantó porque era diferente a los otros. Lo cambié por la típica Pascualina que me daban en Navidad y ahora lo dejé de usar. Siempre es lo mismo, se me hace imposible terminar un diario. Leyendo algunas páginas me doy cuenta lo distinta que era hace seis meses, hace doce y hace dieciocho. Era mas tranquila, mas depreocupada, mas libre. Cómo he cambiado, me veo hace un año y veo a una niñita agrandada y disque enamorada. Soy mas feliz ahora. Conmigo misma, con la chica que soy ahora. Iré a dormir
"El adolescente vive en un estado permanente de embriaguez espititual" - Platón
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario