domingo, agosto 29

Holi camarón con coli.

Hola, pero qué feliz se me ve, ¿no? Pues sí, aparentemente.
Hoy lloré porque mamá y yo hablábamos, se acordó cuando yo le pregunté: ¿Chiché llegará a mi graduación?, ¿llegará a mi boda? Luego me dijo que ya sabía que no iba a llegar ni a mis quince años. Los quince años, el cumpleaños más esperado de todas las chicas. Sería el 14 de Junio del 2010, y ella no estará a mi lado para decirme: ¡Pero qué linda estás, mi amor! Eres toda una mujer o cuidado con los enamorados ¿ah? Cuánto me hará falta, cuánto la amo.
Por otra parte estoy contenta, desde el 24, estoy con un chico que se llama Harry, bueno, su nombre real es más bonito. Me fascina hablar con él y me quiere mucho, así, mucho. Lo adoro, salimos a todas partes juntos y amo pasar tiempo con él.
Cuánto estas creciendo, Medea.

jueves, agosto 19

Adiós Óscar, hola Harry

Que deben estar pensando, que todos los meses cambio de chico. Pues no, tanto tiempo queriendo a Óscar hasta que al fin lo olvidé. Volví a frecuentar a un chico del verano, que conocí en mi clase de inglés. Tiene la mascota más hermosa. Soy feliz otra vez, creo; mañana iré a los quinces de una amiga, donde irá el susodicho. No sé que quiero, no sé si lo quiero, no sé que siento. Lo único que no me gusta de la adolescencia: La inseguridad que vive con nosotras, la que no nos deja pensar claro.

PD: No escribí porque me fui a un pueblito en Áncash, donde pasé las mejores vacaciones con Love.

domingo, agosto 1

Dos madres, hasta pronto Chiché.

Leyendo las entradas nuevas, decidí que crearía un nombre más original para ellas.
Hace como un mes que no escribo, un mes de dolor, viendo como la persona que me crió y que llegó a ser la luz que yo seguía, agonizaba. Aún quedan recuerdos, esos recuerdos que no se borran ni con el paso del tiempo. Lo único que me consuela, siguiendo la religión católica, es que ya no sufre. Y yo que creía que el cáncer era un juego. Un cáncer letal, el peor, se llevó a mi Chiché. Ella, a pesar de haber cometido muchos errores, era lo máximo, sacó adelante a sus dos hijos, que para mí son mis dos hermanitos queridos: Mi Raulito y mi Rociíto. La amo y siempre estará en mi corazón. Ella decidió ser cremada y por ahora esta en mi casita. A fin de año iremos a tirar la mitad de sus cenizas a Chiclayo, en Pimentel y la otra mitad en el río Sena, en París. Mi Chiché estará por todo el mundo, al ver el mar, los tulipanes que tanto amaba, me acordaré de ella, de ella sana.
Nunca olvidaré cuando en mi nido me decían que dibuje a mi mamá y yo dibujaba a dos: Mi mamá de día y mi mamá de noche. Mi mamá de día era mi tía, mi Chiché y mi mamá de noche era mamá. Y nadie entendía y me decían que no podía tener dos mamás pero yo sí que podía, mi corazón siempre pudo y siempre podrá tener espacio para mis dos heroínas, las que me construyeron. Por eso siempre estaré agradecida, porque gracias a ellas dos, soy la chica que soy hoy.